Guardarrecursos:

Jonny Peña Tovar

Área Natural Protegida:

Complejo Los Farallones, Caluco

Municipio:

Sonsonate

“Ser guardarrecursos

me cambió la vida”

La función del guardarrecursos es tratar de cambiar la mentalidad de la gente sobre cómo tratar el medioambiente que le rodea.

A Jonny Peña, el trabajo de guardarrecursos le viene como ‘anillo al dedo’. Según dice siempre le ha gustado cuidar la montaña y los animalitos. “Tengo un hermano que fue guardarrecursos y yo lo acompañaba en sus recorridos, luego él tuvo una incapacidad y lo sustituí mientras se curaba”, indica.

 

Dice que llegó hasta noveno grado y que eso no fue impedimento para que en el 2009 aplicara para ser oficialmente guardarrecursos. “El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), tuvo a bien darme la plaza, como una forma de compensar el trabajo que mi hermano había realizado”, explica.

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Cuenta con entusiasmo que ser guardarrecursos le ha dado conocimientos y valor agregado a su trabajo. “Por las capacitaciones que recibo, conozco mejor la zona en que vivo, sé reconocer tipos de árboles, especies de animales silvestres y la extensión del área protegida en que trabajo”, agrega Jonny.

 

Explica que su trabajo como guardarrecursos consiste en velar por conservar los recursos naturales y tratar de cambiar la mentalidad de la gente sobre porqué deben cuidar esta área protegida. “Este es un pulmoncito que Dios no ha dado para que lo usemos de buena manera y no para destruirlo”, comenta.

 

Jonny además pone en práctica sus conocimientos de guardarrecursos en las dos parcelas que heredó de su papá. Explica que en su tiempo libre trabaja sus parcelas aplicando lo que ha aprendido en las capacitaciones para hacerlas producir.

 

“Lo que siembro es para el consumo de la casa. Ahora tengo ocho tareas de milpa combinadas con frijol. Además, tengo árboles de laurel, guayabo, quebracho, lo que hago con ellos es que les quito un poco de sombra, pico las ramas, las uso como abono y el árbol sigue en pie”, manifiesta.

 

Jonny considera que lo más difícil de su trabajo es controlar los incendios, por las condiciones quebradas del terreno. Cuando se dan cuenta de que hay un incendio les toma varios días controlarlo. El último incendio les tomó cinco días controlarlo, porque empezó en la parte alta, en terreno desnivelado, “teníamos fuego arriba y abajo porque las brasas habían rodado”, revela.

 

No tenemos equipos especiales para controlar incendios, expresa. “Cuando tenemos incendios usamos bombas de mochila y aplicamos agua, nos toca andar ahí colgado de los palos o de sus raíces”, finaliza Jonny.

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