UN RETO AMBIENTAL

El Salvador forma parte desde 1995 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), como parte de los desafíos asumidos en la búsqueda de soluciones a los principales retos ambientales y de las acciones que se hacen a nivel mundial para mitigar los efectos del cambio climático, considerando las condiciones con las que cuenta como es la densidad poblacional más alta en el hemisferio,  y que después de Haití, posee un territorio altamente deforestado, características  que aumenta el alcance del impacto de los eventos climáticos extremos ; poniendo en riesgo a casi el 90% de la población, el 95% del territorio nacional y el 90% del PIB .

Las causas de la deforestación y la degradación a nivel nacional, se deben principalmente a la expansión de los agro ecosistemas principalmente con cultivos sin sombra, que representan el 65% del territorio; más los tejidos urbanos que para el año 2010 ya representaban el 4.3 del territorio . La degradación también es causada por los incendios forestales, que según datos de CENIF, entre el año 2013 y el año 2016 se quemaron más de 22,000 hectáreas;  otra casusa también importante es  la tala para madera y leña.

Restaurar sus ecosistemas degradados o deforestados para devolver la integridad ecológica a través de la regeneración forestal y agroforestal, la conservación y mejoramiento de suelos, así como la conservación de las fuentes de agua, son parte de las acciones prioritarias de adaptación que El Salvador ha adoptado, para mitigar los efectos dañinos provocados por el cambio climático a su población.

"Entre el año 2013 y el año 2016 se quemaron

más de 22,000 hectáreas"

En septiembre del 2011, fue lanzado el Desafío de Bonn con el apoyo del gobierno de Alemania, la Asociación Mundial para la Restauración del Paisaje Forestal  (GPFLR, por sus siglas en inglés) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Con esta iniciativa global se establecieron compromisos para restaurar 150 millones de hectáreas de tierras degradadas y deforestadas en el mundo al 2020;  y 350 millones de hectáreas al 2030. En el 2012, El Salvador asumió el compromiso de restaurar 1 millón de hectáreas (Bonn Challenge, 2017).

El compromiso de El Salvador de restaurar un millón de hectáreas antes del año 2030,  se reconfirma con el lanzamiento de su Plan Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, en junio del 2016; mediante el cual se define acciones para restaurar las primeras 100 mil hectáreas a intervenir en las principales Áreas Naturales Protegidas del país, zonas de manglares, el corredor seco y zonas de recarga hídrica, entre otras acciones estratégicas.

 

Partiendo de un análisis de oportunidades para la restauración, realizado a partir del mapa actualizado de uso del suelo de El Salvador  y tomando como criterios el manejo del agua; la diversidad biológica; el manejo del suelo; la adaptación a eventos climáticos extremos; la regulación del microclima y los co beneficios que ofrecen; se han priorizado cinco territorios a intervenir a nivel nacional: Apaneca – Ilamatepec; Trifinio – Cerrón Grande; Cordillera del Bálsamo; Bajo Lempa; y Goascorán-Golfo de Fonseca. Sin embargo, las acciones de restauración se han plasmado en todo el territorio salvadoreño a medida que diversos sectores se van sumando a este esfuerzo.

Como parte de su empeño por enfrentar de manera oportuna y eficiente los efectos del cambio climático, a través del Consejo de Ministros aprobó en el 2012 la Política Nacional de Medio Ambiente y se realizaron las últimas reformas a la Ley del Medio Ambiente, modificaciones en las que se incorpora el cambio climático como parte de las prioridades dentro de su estructura.

 

Estos cambios fundamentaron la elaboración del Plan Nacional de Cambio Climático y la creación en el 2013 de la Estrategia Nacional del Medio Ambiente, constituida entre otras,  por una Estrategia Nacional de cambio Climático sobre la que se edifica el Programa  Nacional  de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, como el principal  mecanismo para enfrentar en forma planificada y ambiciosa el severo deterioro de los ecosistemas y la pérdida de servicios ecosistémicos claves, que exponen al país frente a una alta vulnerabilidad ambiental y social, ante una amenaza de variabilidad  y trastorno climático creciente.

El Programa de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, creado en el 2013 dentro del MARN,  ha evolucionado con el acompañamiento de un nutrido mapa de actores, a través del cual se diseña el Plan Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, hecho público el 5 de junio de 2016, y se construye la Estrategia Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes, a partir de las propuestas, sugerencias, demandas y recomendaciones recogidas en un amplio y riguroso proceso de consulta participativa impulsado desde el año 2012, para este fin.

Entre los principales aliados para la creación de la Estrategia Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes  con enfoque de Mitigación basada en la Adaptación (EN-REP/ MbA) se encuentran los gobiernos municipales, Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) Ministerio de Obras Públicas (MOP) Ministerio de Educación (MINED) Ministerio de Defensa (MD) Ministerio de Turismo (MITUR), la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), la Cooperación Internacional, y el Fondo de la Iniciativa Para las Américas (FIAES); Organizaciones No Gubernamentales (ONG), Sector Privado Agroindustrial, Mesa Nacional Indígena de Medio Ambiente, la academia  y las comunidades locales organizadas, agrupadas dentro del Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (CONASAV), entre otro nutrido grupo de actores.

 

El Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (CONASAV), constituye el 17 de enero de 2017, a la Mesa de Restauración de Ecosistemas del CONASAV, con más de 60 representantes, quienes desde esa fecha han trabajado arduamente en un esfuerzo inicial de reforestación a nivel nacional, tomando como base el Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes que impulsa el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

RESUMEN DEL MARCO GENERAL

Estrategia Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes con enfoque de Mitigación basada en Adaptación.

El Salvador forma parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático CMNUCC.

1995

El Salvador es el primer país que impulsa el enfoque de Mitigación Basada en la Adaptación.

MbA

Lanza el Plan Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes.

JUNIO

DE 2016

Inicia la "Plantatón", iniciativa de restauración masiva orientada en la recuperación de principales mantos acuíferos y fuentes de recarga hídrica que se incrementarán año con año.

5 DE

JUNIO 2017

CMNUCC

Iniciativa mundial que tiene como desafíos, la búsqueda de soluciones a los principales retos ambientales.

UN

MILLÓN DE HECTÁREAS

El Salvador, el compromiso de que antes del año 2030 restaurará un millón de hectáreas de todo su territorio.

CIEN MIL HECTÁREAS

De bosques de mangle, áreas naturales protegidas, el corredor seco y las principales zonas de recarga hídrica es la prioridad de la intervención.

MARCO LEGAL Y POLÍTICO

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